CriN, la ranita respetuosa
Había una vez una preciosa ranita verde llamada Crilín quien vivía libre, alegre y juguetona en un precioso jardín. Un día, estando la ranita jugando y saltando como de costumbre, vió asombrada que de repente llegaban a su jardín varias ranitas más y las ranitas que llegaron se dispusieron enseguida a jugar como si estuvieran en su propia casa. Entonces, muy sorprendida.
La ranita Crin les dijo:
-Buenos días, amigas ranitas, ¿Qué las trae por aquí tan de mañanita?
Y las renitas le contestaron:
-Pues...¡queremos vivir aquí, eso es así!
Entonces Crilín les dijo:
-Amigas ranitas, si quieren quedarse aquí deben aprender a respetar. Porque para ser feliz y en paz vivir, con respeto nos debemos conducir y es fácil armonizar... si sabemos respetar.
-¿Y qué es respetar?, preguntó una de las ranitas.
-Respetar es... pensar antes de actuar- contestó Crilín –respetar es saber que otros tienen, al igual que tú, su derecho y su valer.
-Respetar es... cuidar de tí mismo y de todas las cosas que en tu camino vas a encontrar.
-Respetar es... actuar y comportarte para en tu comunidad la paz lograr.
..
Al escuchar a Crilín, todas las ranitas dejaron de saltar, se acercaron a Crilín y con respeto le
dijeron:
-Amiga ranita...¡gracias por enseñarnos a respetar!- y añadieron:
-Desde hoy nos quedaremos a vivir aquí contigo para decirle a todos lo que tú nos has enseñado.
Gracias a tí, hoy hemos aprendido que: Respetar es... pensar antes de actuar, y desde hoy nunca olvidaremos que respetar es... saber que otros, al igual que nosotros, tienen su derecho y su
valer. Que respetar es cuidar de nosotros mismos y de todas las cosas que en el camino vamos a encontrar. Que respetar es... actuar y con nuestro comportamiento respetuoso en la comunidad la
paz lograr...
Y colorín... colorado, este cuento ha terminado.